martes, 19 de julio de 2011

sostenibilidad y supermercados

Hay que ser sostenible. Ese es el mensaje con que todo el mundo se llena la boca últimamente. Y un caso muy peculiar es el de los supermercados que, casualmente, se han vuelto ecológicos en plena crisis. Se ha gastado un montón de dinero en investigación para que las bolsas de plástico fueran degradables y reciclables, y otro montón en campañas de concienciación para que recicláramos las citadas bolsas. Y cuando resulta que tomas el hábito de doblarlas adecuadamente (es todo un mundo) y de utilizarlas como bolsas de basura, o para ir a buscar setas, o para llevarte el bocadillo de excursión, o de llevar un par en el bolso por si acaso, resulta que los supermercados han decidido que son lo peor del mundo y que ahora las van a cobrar. Para empezar, hay algunos supermercados que siempre las han cobrado como parte de su filosofía, tenían bolsas, y te cobraban unos céntimos para que la gente no abusara y se llevara cinco bolsas por comprar un paquete de arroz y una botella de legía , que de esos también había unos cuantos. Te puede parecer bien o mal, pero es coherente. Ahora no, ahora las bolsas de plástico nos van a llevar a la extinción y son una plaga apocalíptica, pero si las pagas, te las doy. Hipócrita. Si tan malas son, vende SÓLO bolsas de tela o de materiales sostenibles y reutilizables. Por no hablar de los sitios dónde te cobran  a precio de oro, las mismas bolsas que antes regalaban. Hasta a quince céntimos las he visto, sin ser de las grandes y más resistentes. Para ellos el negocio es redondo, te venden las bolsas que antes regalaban y encima, como las dan con cuentagotas  (a  según que precios cualquiera las paga) has de comprar bolsas de basura que antes no comprabas, porque reciclabas las que te daban. A todo esto se une el nuevo plan de concienciación ecológica: utilicemos el carrito. Muy bien, y una vez lo tengo en  la tienda resulta que no hay sitio para todos, que quedan amontonados, obstruyen las zonas de paso y en ocasiones ni siquiera hay zonas habilitadas o no hay suficientes puntos de amarre y te los roban. Genial. Eso por no hablar de los grandes centros comerciales que directamente están pensados para que vayas en coche. Algo muy ecológico, sí señor. Luego está lo de que cargar el carrito es más lento, porque tiene una capacidad limitada y has de hacer uso de tus conocimientos de tetris para encajar en un espacio cuadrado según que mercancías. Pero eso a ellos les da igual, la cajera tiene que trabajar en velocidad turbo para que pasen más clientes, y te arroja los productos con desprecio por la cinta, sin darte tiempo a guardarlos antes de empezar con el siguiente cliente,y  por supuesto, sin tener en cuenta que hay cosas delicadas como los huevos o los tomates, que no llevan bien que se los lance debajo de  elementos rígidos como los tarros, las latas, o los cartones de leche. Y los clientes tampoco ayudan mucho, ¿para qué te vas a retirar un poco a comprobar la cuenta,si puedes plantante con toda la compra y cochecito de los gemelos (que el tema de los cochecitos también tiene miga, por ambas partes) en medio de la línea de cajas, ya de por sí estrecha, para que el siguiente no pueda guardar su compra y la cola y el caos invadan el centro? En fin, que me parece genial lo de fomentar la ecología pero me repatea que se llenen la boca de sostenibilidad y luego no adapten las infraestructuras ni los comportamientos a que ésta sea factible.

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