martes, 24 de abril de 2018

seriemanía

El otro día iba a escribir una entrada en la bitácora y me di cuenta de que no sabía sobre qué hablar. Como estoy enfrascada en la escritura de mi última novela todo lo que leo esta relacionado con la documentación al respecto y vale que lo que voy leyendo es muy interesante pero comentar, por poner un ejemplo, tratados de indumentaria medieval es un poco engorroso. En cuanto a las películas, resulta que últimamente prácticamente veo series. Empiezas con la tontería de que son más cortas y te llevará menos tiempo, pero entonces en vez de un capítulo te ves cinco o seis y lo que se suponía que iba a ser un momento de distracción termina siendo una maratón de la serie de turno. ¡Y cómo enganchan las jodías! un amigo te recomienda Iron Fist y terminas viéndote todas las de la Marvel. La gente ya no queda en casa para ver el fútbol, queda para ver series. De hecho hay gente con la que no encuentras tema de conversación si no sigues la serie de moda. Hay gente que las sigue todas, y luego está la guerra de las plataformas, que si Stranger Things es de netflix y Juego de Tronos es de HBO...que si Jean-Claude Van Johnson es de Amazon Prime...y claro no puedes verlas todas, o escoges o te repartes las plataformas con tus amigos y os turnáis para hacer concentraciones de serieadictos los fines de semana (o estás forrado y no te importa pagártelas todas). La cosa se nos está yendo de las manos sobre todo porque los guionistas escriben en función de la audiencia y lo que podía ser una serie estupenda con un par de temporadas acaba siendo un absurdo alargamiento del chicle durante once. Al final ya ni te acuerdas de qué iba la serie en un principio y el trabajo que consiguió cautivar a un montón de espectadores queda desvirtuado por el afán de audiencia. Por otro lado, aunque la serie sea buenísima, si no tiene el suficiente número de seguidores les cortan el grifo y, o la dejan a medias o te hacen un chimpón como la catedral de Burgos y se quedan tan anchos <<¿pero este tío de dónde ha salido?>> este tío es un megavillano extraterrestre que se los carga a todos en un par de capítulos <<pero si la serie era de romanos>> eso le da un giro más interesante. y ahí te quedas, esperando que se resuelvan un montón de expectativas y con una cara de gilipollas que sí que bate récords de audiencia.

domingo, 22 de abril de 2018

los vigilantes de la playa

Hay veces que no está una para profundidades y necesita ver una tontería que la entretenga y le alegre el día ¿qué mejor que ver la versión cinematográfica de una serie mítica de los 90? pues eso, ataque de nostalgia y palomitas. No es que yo fuera muy fan de los vigilantes de la playa, pero la veía de vez en cuando y sufrí la hipnosis de sus interminables carreras por la arena a cámara lenta con su previa sacudida de melena al salir del agua. Y todos esos socorristas de diseño totalmente alejados de la realidad (al menos en las playas a las que yo he ido los socorristas no son así, si es que los hay) me tenían alucinada. He de reconocer que me gustaba verla para reírme de ella y eso es lo que que han hecho al hacer la película, porque algo así sólo se puede versionar en cachondeo.Huelga decir que me molesta bastante y lo he dicho en diversas ocasiones la manía de no traducir los títulos y más cuando la versión original se había traducido y todo el mundo conoce a la serie por el título en español, pero ahora somos guays y tenemos dos títulos para el mismo concepto. ¡Viva la incoherencia! Ahora los vigilantes de la playa son baywatch ,  los hombres de Harrelson son swat y nosotros somos idiotas. No quiero extenderme mucho con esto porque el tema ya me aburre pero no puedo evitar alucinar cada vez que sucede. La película es familiar y entretenida, una autoparodia vistosa y resultona reforzada con la colaboración de dos de los miembros más emblemáticos del reparto original David Hasselhoff y Pamela Anderson. Obviamente no es una obra de arte, pero tampoco lo pretende. Ideal para los días de bajón o para echarse unas risas con los amigos, en especial con los que han visto la serie.

viernes, 20 de abril de 2018

Múltiple

Por fin M. Night Shyamalan ha vuelto al buen camino después de su caída en picado rematada con esa aberración llamada After Earth. Solo de recordarla se me ponen los pelos de punta. Con Múltiple vuelve al sus inicios y, si bien no es la típica película que me gusta ir a ver (tengo la mala costumbre de tomarme el cine como una diversión y no como una tortura, si quiero deprimirme veo las noticias)he de reconocer que no me arrepiento. La película está muy bien hecha, como todas las del director, aunque a veces resulten predecibles. Las cosas como son, que After Earth sea un tostón no quiere decir que esté mal dirigida (lo siento es que me provocó un trauma). Lo mejor de Múltiple es la complejidad de su protagonista. Interpretar 23 personalidades distintas (aunque no aparezcan todas en el film) no es fácil y James McAvoy consigue que con un simple gesto sepamos cuál de ellas está al mando del personaje en cada momento. Vale la pena ver la película sólo para ver su actuación.

sábado, 14 de abril de 2018

la gran muralla

Hoy toca película de chinos, literalmente. En versión hollywodiense, con presupuesto y reparto internacional pero película  de chinos al fin y al cabo. Ese es precisamente su problema, cuando la gente ve a Matt Damon en el tráiler piensa que va a ver una película convencional ambientada en china. Olvidan que Matt Damon es un friki y se atreve con proyectos diferentes al igual que Willem Dafoe y Pedro Pascal. La gente ha ido al cine a ver la versión oriental del transformers y se ha encontrado con una película asiática con el peaje occidental que exige Hollywood. He de reconocer que cuando ves los uniformes de los guardianes de la muralla, alucinas un poco a no ser que hayas visto películas chinas antes. Piensas que alguien ha fumado algo y no precisamente tabaco. A mi me recordó, salvando las distancias, a Zu Warriors ,película de culto donde las haya, (el enlace es el del remake, para que la comparativa sea más justa) pero Zang Yimou es mucho director como para hacer una película sin clase. También he de decir que no es de sus mejores películas pero es entretenida y original y está muy bien hecha. Desde luego no se merece las malas críticas que le hicieron. Eso ocurre cuando no sabes lo que vas a ver. Parece que todo lo que no es al más puro estilo  Hollywood no tiene cabida y a la que te sales un poco de las convenciones ya es una película mala. Lo único que denota esta actitud es estrechez de miras, todo debe hacerse conforme a una plantilla establecida y todo lo que no la siga es basura. También parece que todo cine hecho fuera de Estados Unidos sólo pueda ser cine de autor dramático y existencialista porque ese es su nicho de mercado. Los chinos tienen su propia manera de hacer cine y hay que respetarla, al igual que la de cualquier otro país y todos pueden hacer el género que les de la gana, que tengan presupuesto para llevarlo a cabo es otra cosa.