domingo, 19 de julio de 2015
viernes, 17 de julio de 2015
miércoles, 15 de julio de 2015
martes, 7 de julio de 2015
miércoles, 27 de mayo de 2015
QUIJOTES SOMOS Y EN EL CAMINO NOS ENCONTRAREMOS: EL QUIJOTISMO INSTITUCIONALIZADO
Cervantes
supo captar el espíritu español de maravilla y es que Alonso
Quijano, lo encarna como nadie. Hemos sido, somos y seremos quijotes,
es algo intrínseco a nuestra naturaleza. Si además lo aceptáramos
de una buena vez nos irían mucho mejor las cosas. Por si a alguno se
le escapa, el diccionario de la Real Academia define el término en
su segunda acepción de la siguiente manera:
quijote2.
(Por
alus. a don Quijote de
la Mancha).
1. m. Hombre
que antepone sus ideales a su conveniencia y obra desinteresada y
comprometidamente en defensa de causas que considera justas, sin
conseguirlo.
Podría añadirse,
además, la costumbre de soñar quimeras e imposibles y concebir
esperpénticos planes y maquinaciones con tal de realizarlos, de modo
que rozamos, si no llegamos a alcanzar, el patetismo. Soñamos con
equipararnos a Europa y en nuestra mente quijotesca nos creemos
peores que los europeos, como si nosotros no perteneciéramos
a ese colectivo, y nos esforzamos en imitarlos, pero para mal. Se nos
piden títulos académicos que en España no existen y se nos hace
creer que es imprescindible hablar un montón de lenguas que aquí no
se utilizan, se decide que nuestros escolares deben tener una semana
blanca en Febrero porque en Europa la tienen en vez de tener tantas
vacaciones en verano ¿A nadie se le ha ocurrido pensar que en el
norte tienen la semana blanca en invierno porque se quedan aislados
por las nevadas y nosotros la necesitamos en verano porque estamos a
40ºC a la sombra? NO, algún imbécil de descerebrado dice que hay
que hacerlo todo igual que en Europa, como si toda Europa fuera igual
, pero no dice nada de equiparar salarios y sueldos. Eso no se toca,
que si los europeos trabajan menos horas es su problema, si cobran
más es porque son más ricos. Nosotros debemos pasarnos muchas horas
en el trabajo, cuantas más mejor, aunque no nos aguantemos derechos
y nuestra concentración sea nula, porque a otro imbécil se le ha
ocurrido que a más horas mayor rendimiento aunque sea todo lo
contrario, y si no que se lo pregunten a los alemanes que trabajan
sólo seis horas al día y tienen uno de los mejores rendimientos de
toda Europa, si no el mejor.
Otra quijotada, que para
triunfar profesionalmente te has de ir al extranjero. En el
extranjero serás un marginado social, trabajarás de camarero con un
señor de Cuenca y otro de Segovia o con algún ciudadano
extracomunitario que será tan extranjero y marginado como tú.
Cobrarás un sueldo paupérrimo y las pasarás canutas. Pero has
estado en el extranjero y eso es guay ¿Has aprendido idiomas? Sí,
castellano, árabe e indi ¿Dónde estuviste? En Londres. Entonces
hablarás un inglés perfecto. Ni papa. ¡Genial, eres idiota! Pero
eres un triunfador porque has estado trabajando, o mejor dicho,
malviviendo en el extranjero. Para otra vez trabaja de camarero en
Mallorca y además de inglés aprenderás alemán. Nada en contra del
árabe y del Indi pero es que esas lenguas son de países pobres y
entonces no molan.
lunes, 11 de mayo de 2015
Wilt
Hace tiempo que no escribo sobre libros así que voy a hablar de uno de los más divertidos que he leído, Wilt de Tom Sharpe. Es el típico libro con el que te enganchas y no puedes parar de reírte, pero a la vez vas pensando "Madre, mía", y es que la realidad que describe es muy dura. El protagonista es profesor en un instituto de formación profesional y tiene una frustración que no puede con ella. Un hombre, culto, sensible e instruído teniendo que enfrentarse a sus alumnos de "CARNE I" cuyo mayor interés consiste en explicarle, paso a paso el proceso de fabricación de la comida para perros. Y si Wilt es un desgraciado, su mujer es directamente idiota. Tanto que mantiene una relación lésbica con una amiga que ha conocido en un curso de cerámica y ni siquiera se ha dado cuenta. Ella cree que está siendo sometida a la TT (terápia táctil) para solucionar los problemas que tiene con su marido. La amiga en cuestión resulta ser una delincuente peligrosa que acaba secuestrando a Eva Wilt sin que ésta se entere (cree que está de vacaciones). Su marido mientras tanto es acusado de asesinarla, y tiene que escapar de la policía para resolver el caso. Una novela esperpéntica y realista, altamente recomendable.
martes, 5 de mayo de 2015
LA DICTADURA DE LA INCOMPETENCIA
Vivimos en un mundo
absurdo en el que los niñatos aborregados recorren el mundo a costa de sus
padres, lanzándose a las piscinas desde los balcones de los hoteles,
bebiéndose hasta el agua de los floreros y quejándose de lo injusto
que es, que la policía opresora los eche a altas horas de la
madrugada de las calles dónde estaban tan a gusto vomitando,
consumiendo drogas, destrozando el mobiliario urbano, incrementando
la contaminación acústica o simplemente, durmiendo la mona (afrenta
grave). Un mundo en que aquellos que conforman los ayuntamientos,
contratan a los ineptos de sus colegas, inventándose cargos absurdos
y organizando pseudo-actividades cobradas a precio de oro, y que en
ocasiones sólo generan molestias al ciudadano, que además de sufrir
los estragos de las macro discotecas móviles, tienen que sufragar
los gastos de limpieza y reparación de los destrozos generados. Un
mundo dónde la televisión es la nueva ETT donde a nadie le importa
un pimiento tu CV, porque si lloras por la tele, hacen un llamamiento
y te colocan en menos de cinco minutos, aunque no sepas hacer la "o"
con un canuto. Así los empresarios quedan como benefactores de la
humanidad y las cadenas ni te cuento. Un mundo en el que el mero
hecho de que aparezca la palabra sexual
en la portada de un libro hace que sus ventas se disparen, aunque se
trate de una simple errata y dónde impera la cultura
del quejío. Donde la mayor aspiración
de jóvenes y no tan jóvenes es participar en un reality show
esperpéntico y salir llorando para dar pena que es lo que está de
moda, lo triste es que como el que llora en la tele hay cien mil,
pero ya se sabe, el que no llora no
mama.
Vivimos
en una miseria humana globalizada
donde en vez de ser tan organizados como los alemanes o los
japoneses, tan limpios como los franceses, tan civilizados como los
nórdicos, tan trabajadores como los chinos y disfrutar tanto de la
vida como los mediterráneos, bebemos tanto como los alemanes o los
nórdicos, somos tan vagos como los mediterráneos, tan sucios como
los chinos, tan egocéntricos como los franceses y estamos tan
estresados como los japoneses.
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