lunes, 20 de junio de 2011

declaradme culpable



Esta película demuestra dos cosas: que Vin Diesel es un pedazo de actor y no el típico musculitos sin talento, y que las películas basadas en hechos reales no tienen por qué ser lacrimógenas y deprimentes. La filosofía del personaje es el amor, resumida magistralmente en la frase <<yo te quiero primo>> .   No quiero decir mucho más porque no quiero estropear al película a nadie, sólo destacar su enfoque, en que los mafiosos resultan patéticos y el fiscal, aunque es buena persona y actúa de buena fe, consigue despertar la antipatía del espectador. Es a mi parecer la mejor película de Vin Diesel que aparece con una imagen totalmente diferente a la que nos tiene acostumbrados.

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