viernes, 8 de febrero de 2013

MUERTE A SMOOCHY

En un canal de televisión donde hasta el apuntador está corrupto, el presentador estrella de la programación infantil (Robin Williams) es despedido fulminantemente porque da demasiados problemas. En su lugar deciden contratar al mayor imbécil que encuentren para poder manipularlo. Después de mucho buscar optan por un joven  que actúa como voluntario para la beneficencia (Edward Norton) bajo la premisa de que bueno es igual a tonto. El personaje infantil interpretado por el joven es Smoochy, un rinoceronte rosa. Al principio todo va bien, el nuevo programa triunfa de manera inmediata y todo el mundo ama a Smoochy. El problema es que el actor resulta no ser tan tonto como parecía y además es tan tremendamente idealista que es imposible de corromper. Incapaces de manipularlo deciden asesinarlo. Pero en su ingenuidad y carácter generoso Smoochy se ha provisto sin saberlo, de poderosos aliados.

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